
Quizás algo tan pequeño físicamente pero que es capaz de almacenar una ingente cantidad de música pueda ser el punto central de cualquier discoteca, pero una discoteca que se precie debe tener, como mínimo, algunas luces de colores intermitentes.
Estos altavoces para iPod consiguen el efecto gracias a las luces de colores que parpadean al rítmo de la música y te transportan a la mítica película Fiebre del Sábado Noche en plenos años 70 … solo necesitas unos 100 euros