
Después de tomarte una lata de cerveza/refresco lo normal es tirarla a la basura pero … ¿quién se resiste a aplastarla un poco antes y dejarla arrugada?
Imagino que el diseñador de ésta lámpara está muy concienciado con la ecología, por eso ha creado ésta lámpara con forma de lata estrujada … y aunque no es una lata real, al verla inspira la idea de que casi cualquier cosa puede ser reutilizada y reciclada.
Es mucho más grande que una lata de refrescos real, alrededor de 20 cm de alto y está fabricada con un material semitransparente, así que no va a deslumbrarte.
Cuesta alrededor de 40 euros.