Tiene aspecto de helicóptero, pero en realidad no lo es.
Las hélices que ves en la parte superior solo sirven para hacer que el vehículo ascienda, pero realmente es el rotor situado en la parte posterior el que se encarga de desplazarlo hacia delante a una velocidad que se acerca a los 100 km/h.
Se llama Magni Gyro M-22 Voyager, cuesta unos 70.000 euros y es algo así como un vehículo volador personal para dos personas … ideal para dar una vuelta cuando hace buen tiempo.