
Por fin … un invento que debió desarrollarse hace muchos años … para salvarnos los nervios a los que odiamos las agujas.
Un Japonés, Yoshoi Oyama, ha conseguido una jeringuilla que funciona sin aguja y, por supuesto, sin dolor, mareos, ni sudores … Se basa en presión de aire para conseguir introducir el líquido dentro del cuerpo sin tener que pinchar y, según afirma el inventor, reduciendo costes y mejorando la eficiencia.
Parece una idea doblemente estupenda, teniendo en cuenta que las jeringuillas normales son reutilizables, pero siempre hay que reemplazar la aguja en cada uso para evitar contagios entre pacientes …
