
Unos científicos se encontraban realizando unas investigaciones sobre cómo estimular ciertas áreas del cerebro para ayudar a enfermos de Parkinson … cuando pensaron que quizás podrían desviar su atención a otras ‘áreas interesantes’, como la que se encuentra justo detrás de los ojos y que está relacionada con el placer cuando comes o cuando mantienes relaciones sexuales.
El estudio lo realizaron con una mujer con niveles muy bajos de apetencia sexual, a la cuál implantaron un chip que estimuló una zona concreta de su cerebro … la respuesta de la mujer fué un cambio drástico, volviéndose muy activa sexualmente.
Ésta mujer al final decidió que quería que le quitaran el chip porque el cambio no le gustó demasiado … sin embargo, los científicos siguen investigando y buscan una forma menos invasiva que no requiera cirujía para implantar un chip ‘sexual’. La idea esque puedan implantar el chip de forma más externa y ampliar o reducir la profundidad con la que actúa, afectando a un mayor número de zonas cerebrales donde se encuentran todo tipo de funciones.
Divertido y curioso, pero terrorífico a la vez por la cantidad de aplicaciones poco éticas que podría llegar a tener algo así …
