
Algo que podría servir de inspiración para un capítulo de Benny Hill o de IT Crowd … el Gobierno Británico invierte millones de euros en material para fabricar tarjetas identificativas electrónicas … capaces de almacenar digitalmente fotografías, huellas dactilares y otros datos … pero se olvida de comprar lectores de tarjetas.
Al parecer, la compra de tarjetas ya supuso un gasto lo suficientemente grande (unos 5.000 millones de euros) … asi que no piensan invertir más dinero en comprar los lectores necesarios para leer las tarjetas.
Es algo así como compras un videojuego … pero sin consola … o cuerdas para guitarra, pero no compras la guitarra …
Pero si eso es una tarjeta de residencia, es igual que las nuestras para extranjeros y no tiene banda magnética, ni chips, ni nada que se pueda leer que no sean las letras