
Los Hexbug son pequeños mini-robots con aspecto de insectos de colores y una serie de sensores y micrófonos que les permiten interaccionar con el entorno, aunque de una forma muy básica.
Básicamente se comportan como insectos de verdad … si escuchan un ruido fuerte corren en sentido contrario siendo capaces incluso de esquivar obstáculos que encuentren en su camino para no chocarse.
Curiosos para jugar con ellos o para dar un susto a alguien en la casa … solo que luego no debes quejarte si acaba estrujado debajo de un zapato o si tu gato acaba cazándolo …
Los puedes encontrar en varios colores por unos 15 euros.
