
El desierto del Sahara tiene un potencial energético solar enorme, por eso existe desde hace unos años un proyecto a nivel Europeo que se basa en la instalación de paneles solares a lo largo de una extensión de terreno enorme, lo suficientemente enorme como para obtener la energía eléctrica que necesita toda Europa y si lo agrandas un poco más, incluso llegaría a poder abastecer a todo el mundo.
Parece una idea interesante a la vez que peligrosa, sobre todo teniendo en cuenta que se dejaría fuera de las fronteras de Europa una fuente energética importante y en zonas con una estabilidad política no precisamente alta.
A pesar de todo parece que hay quien está interesado en ponerrlo en marcha, de hecho 20 empresas alemanas están invirtiendo 400.000 millones de euross para financiar el proyecto del desierto para instalar redes de paneles solares en varios países de la región, concentrándose en los más políticamente estables, de forma que en el 2.019 se obtuviera de allí el 15% de la energía eléctrica que se necesita en Europa.
Una inversión con ciertos riesgos, pero por otro lado seguramente muy rentable para las empresas emprendedoras teniendo en cuenta que una vez instalados los paneles la recolección de energía es automática, contínua en el tiempo y sin apenas gastos de mantenimiento comparada con otras soluciones.
Seguramente en España podría crearse una red similar … de echo ya existen planes similares que dejan entrever cómo podría ser el futuro energético a medio plazo.