
Los dispensadores de ketchup y mostaza tradicionales no son nada en comparación con éstos que ves en la fotografía … donde dos muñecos vomitan y sueltan mocos sobre tu hamburguesa como escenificando algún tipo de metáfora sobre la comida basura.
Aparte de que te gusten o no, si tienes niños en casa seguramente los vas a poder utilizar como reclamo para que se sienten a comer a la mesa, pero por otro lado te va a ser difícil convencerlos de que dejen de apretar el bote de ketchup constantemente …
Cuestan unos 3 euros cada uno.
