
Éstos sujetalibros son flexibles … de forma que se van adaptando al espacio que ocupan los libros que vas añadiendo a un mueble o estantería.
Están fabricados en metal con unos topes de goma en los extremos y, aunque parecen bastante prácticos, se salen de la línea de diseños clásicos y habituales, así que posiblemente te gustarán mucho o nada en absoluto.
Cuestan unos 25 euros.