
En un mundo cada vez más individualista, no es extraño que hasta el sofá, símbolo contemporáneo de la unión familiar alrededor de la tele cada noche, tenga separación de pantallas … como éste sofá con pantalla LCD doble, altavoces y, supongo, entrada de auriculares, si no no tendría sentido.
En el interior encuentras un PC que se encarga del multimedia y una entrada para iPod/iPhone … pero aún así no creo que se justifiquen los 15.000 euros que cuesta.
Seguramente perfecto para aquellos que piensan que el mando a distancia puede ser el primer elemento en discordia que de paso a un futuro divorcio …
