
El hecho de que los teléfonos móviles modernos vengan con pantalla grande seguramente no será suficiente para algunos, así que éste mini-proyector de bolsillo puede ampliar la superficie de visión hasta 60 pulgadas con resolución 480×320 desde un iPod, un iPhone o cualquier modelo con salida de vídeo composite … a pesar de su tamaño incluso incluye un pequeño altavoz y una batería interna.
Obviamente, tiene un ratio de contraste 1000:1, aunque la calidad de visión y la intensidad lumínica no será muy alta, pero tampoco se puede pedir mucho para algo tan pequeño que puedes llevar encima fácilmente.
Cuesta unos 350 euros.
