
Éste reloj podría parecer normal si no fuera porque los típicos dígitos han sido substituídos por unas pequeñas líneas negras que giran una vez por hora, así que a cada rato que lo mires notarás que el reloj ha cambiado.
Cuesta unos 300 euros.

Éste reloj podría parecer normal si no fuera porque los típicos dígitos han sido substituídos por unas pequeñas líneas negras que giran una vez por hora, así que a cada rato que lo mires notarás que el reloj ha cambiado.
Cuesta unos 300 euros.