
Si te gustan las cosas clásicas, un ordenador no tiene por qué romper tu sentido de la estética … de hecho, el cofre que ves arriba no es más que una de las carcasas más originales que hayas visto.
Cuando abres el cofre, el tesoro que esconde aparece en forma de circuitos y cables … y cuando lo cierras nadie sospecha que realmente tienes un PC ahí guardado. Incluso puedes transportarlo fácilmente gracias al asa de la parte exterior …

Está diseñado por Rob Higardea y, aunque interesante, quizás podría haber rizado el rizo y haber adaptado el interior para poder instalar un portátil … Puedes ver más aquí.
