

A pesar de la última nueva ola de vampiros en cine y libros, personalmente creo que no hay nada como el romanticismo de los vampiros clásicos.
En éste sentido, resulta que alguien afirma tener la mayor colección de kits-antivampiros del mundo … pequeñas cajas de madera que incluyen lo necesario para luchar contra estos seres … un crucifijo, un espejo, agua bendita, ajos, una estaca de madera con martillo … incluso una pistola con balas de plata por si te cruzas con algún hombre lobo.
Lo curioso es que son kits reales diseñados en el siglo XIX y principios del XX para personas que pensaban viajar desde el oeste hasta las zonas del este de Europa y ahí se incluyen Rumanía y Transilvania … y en esa época había quien se tomaba muy en serio estas cosas.
Algunos de estos kits anti-vampiros permanecen expuestos en museos y otros en alguna colección personal como ésta.
