
Ya se sabe que los fantasmas no se ven fácilmente y además pueden atravesar paredes … en el caso de ésta taza pac-man los fantasmas desaparecen cuando la llenas con algún líquido caliente … pero no te confíes, en cuanto vuelve a enfriarse vuelven a estar ahí.
Ideal para fans de los 8-bits o para aquellos nostálgicos que quieren recordar sus tiempos delante de una consola allá por los 80 mientras saborean un café caliente.
La venden por unos 10 euros.