
Un efecto colateral de la popularidad de teléfonos móviles y ordenadores portátiles es que se ha potenciado el diseño de baterías cada vez más potentes y pequeñas … y ya que tenemos tantas baterías ¿por qué no utilizarlas para otras cosas prácticas?
Esta silla flexible viene con una batería que calienta el respaldo y la parte inferior a una temperatura entre 28 y 60 grados … así que en invierno mantienes caliente sin necesidad de tener una estufa cerca.
La batería se carga en un par de horas utilizando un conector AC y la venden por unos 100 euros.