
Parece una flor de adorno … un oso de peluche … pero en realidad su aplicación práctica es la de calentar un asiento utilizando unas resistencias que se activan gracias a una conexión USB.
Lo cierto es que da pena usarlo para sentarte encima, pero por otro lado parece ideal para los más frioleros que pasan horas sentados delante del ordenador.
Lo venden por unos 15 euros en versiones de oso y oveja.