
Las típicas máquinas recreativas tienen cierto encanto, por eso no es raro encontrar que alguien hoy día todavía se dedique a construir algunas como la de arriba … aunque en éste caso no está pensada para que juegues al Pacman, sino para que te la comas.
Se trata de una tarta en la que supongo que habrán utilizado kilos de mantequilla amarilla … tan trabajada que en realidad da pena comérsela, de hecho es tan realista que casi parece una máquina de verdad.
Está creada por unos especialistas en tartas de Seattle, así que si quieres una igual vas a tener que trabajártela tú mismo …