
Cuando lees en un cuento que existen las casas de caramelo o de chocolate no puedes imaginar que algún día ibas a ver alguna de verdad.
En realidad es una casa construida con materiales normales como el resto de casas … solo que Jennifer Rubell ha decidido que era hora de crear arte comestible … así que la ha recubierto de 1.600 conos de algodón de azúcar como el que venden en las ferias …

Pertenece a una exposición de arte en Nueva York … y aparte de lo curioso, le da un nuevo significado a la frase ‘invitar a unos amigos a comer‘ …
