
Teóricamente, todo el mundo decora su casa como más le gusta, pero en realidad también se podría argumentar que mucha gente decora su casa pensando en cómo la van a ver los demás … todos menos alguien como Steve, un norteamericano al que no le importa mucho lo que piense nadie y vive como más le gusta, rodeado de objetos extraños …

Lleva años coleccionando objetos de todo tipo con la única condición de que sean lo más extraños posibles … y al final lo que ha conseguido es algún tipo de museo o una de esas casas del terror que puedes encontrar en ferias en la que seguramente pasarías un mal rato de noche con la corriente eléctrica desconectada y en plena tormenta …

