
Si hace un par de días encontraba un sistema publicitario que te convierte en un anuncio andante, ahora encuentro la nueva humillación el nuevo servicio para el consumidor: la publicidad personalizada.
Vas a un centro comercial y, al pasar junto a una pantalla, un sistema que incluye una cámara analiza tu aspecto, intenta descubrir algo sobre ti como tu edad o si eres hombre/mujer y entonces te muestra publicidad que considera que te interesa más … y digo la que el sistema considera que te interesa más, algo que no tiene que coincidir con la que te interesa a ti realmente.
De esta forma, igual que en los sistemas industriales donde se separan las patatas de diferentes tamaños, un sistema sí va redirigiendo a la gente por el centro comercial … quizás una versión avanzada analice y calcule algún día cuánto dinero llevas en la cartera o busque tu cara en una base de datos de imágenes recopiladas de Internet para identificarte y sepa todavía más sobre ti ¿acabas de cambiar tu estado de Facebook de ‘casada’ a ‘divorciada’? un anuncio sobre una tienda de bombones seguro que es infalible … ¿ganaste peso en las últimas fotos subidas a tu red social favorita? seguro que esta cinta de correr te interesa … luego solo tienes que saludar a la cámara y agradecer la sugerencia amablemente con un ‘beeee’.

Minority Report is here!!!!