El sueño de cualquier espía durante la Guerra Fría habrían sido gadgets como ésta corbata que lleva integrada una cámara prácticamente indetectable visualmente hablando … allá por donde te muevas la cámara espía va grabando justo lo que tienes delante con una resolución de 640×480 a 30fps y lo almacena en una memoria interna que permite guardar hasta dos horas de vídeo.

