Nueva Zelanda está dentro de una zona afectada por actividad sísmica, así que no es raro encontrar edificios con problemas estructurales en ese país.

Después de un reciente temblor sísmico, la Catedral Christchurch quedó bastante afectada, hasta el punto de que resultaba peligroso enviar personas a su interior para que echaran un vistazo a su estructura interna.
La solución que encontraron los ingenieros al cargo fue utilizar un AR Drone volador y enviarlo a explorar el interior de la Catedral.
El drone podía manejarse a distancia con un iPad, así que los ingenieros lo hicieron volar a través de una de las ventanas rotas de la Catedral para que captara imágenes con su cámara. Aunque la calidad del vídeo no es muy buena, les sirvió para saber qué zonas eran las más dañadas y cuáles presentaban mayor peligro.
Fuente engadget
