¿Usan tu taza en la oficina? ¿Tus compañeros de piso te quitan la taza? Ya no tienes problema, la ‘taza-sucia’ parece que siempre está manchada aunque esté limpia.
Está diseñada específicamente para repeler su uso a aquellas personas que no sepan que realmente la suciedad que se ve en su superficie está pintada de forma realista. El problema es que te costará saber si de verdad se quedó alguna mancha auténtica mezclada con las falsas.

La venden por unos 11 euros.
