La Powershovel Clap es, posiblemente, una de las cámaras digitales más pequeñas del mundo, de hecho habría que revisar el libro Guiness para comprobar si realmente no tiene el récord. No solo es pequeña, sino que incluye en uno de sus lados un conector USB, así que no necesitas cables ni accesorios externos para pasar las fotografías al ordenador.

Mide apenas 3,5 cm de alto y 7cm de ancho con 24 gramos de peso, así que llevarla encima es tan fácil como guardarla en el bolsillo o, abultando un poco, en una cartera. A pesar de su reducido tamaño puede tomar imágenes a resolución 1280×1024 y vídeos a 720×480 en formato avi.
Si quieres una la puedes encontrar por unos 40 euros.
