Personalmente tengo que decir que Wall-e es una de las películas animadas que más me han impresionado recientemente, no ya por la calidad infográfica de la película, sino por la capacidad que han tenido los diseñadores para darle un alto grado de expresividad a un robot virtual cuya cara apenas está compuesta por dos lentes que recuerdan a un simple binocular.
Cuando una película tiene éxito, es inevitable que surja en merchandising y encuentres una buena cantidad de accesorios inspirados en sus personajes, en el caso de Wall-e seguramente viste algún que otro muñeco con su forma. Sin embargo hay quien eso le ha parecido demasiado poco y ha utilizado uno de esos inertes muñecos de juguete para convertirlo en un Wall-e robotizado bastante realista.
No solo le ha añadido motores para darle movimiento, sino que además dispone de un sofisticado sistema de reconocimiento visual basado en cámaras que le permiten identificar y seguir objetos con la vista, responder a órdenes de voz o incluso bailar … un vídeo en acción detrás del salto.

Más en ez-robot
