Estos auriculares están basados en las formas clásicas de los típicos ositos de gominolas de colores, así que obviamente no son aptos para aquellos que quieren pasar desapercibidos. Lo más curioso es que no se trata solo de un diseño estético, los auriculares además están perfumados, así que cuando te los pones para escuchar música te llega olor a manzana, fresas y cerezas.

